lunes, 30 de enero de 2012

En busca de un final lírico (213)

Antolojía de JC (espérese a que se descargue)


Y hasta el gran Duque de Alba (el cura Aguirre) le dedicó una Tercera de ABC a este tipo. Este barroco Duque/excura alude al culto de hiperdulía, del cual se deja consignado aquí lo que es o puede ser, dada mi barroca ignorancia acerca de lo que son capaces de llegar a significar estas cultivadas expresiones.
Julio Cerone En La Nube

Observen  sus (las del Duque) aproximaciones al meollo de la cuestión: "Para Cerón son de derechas los que nadan llevados por la corriente, acarree ésta uno u otro caudal, y son de izquierdas quienes bucean a la contra. La operatividad de las ideologías no está pues en función de su contenido. Las ideologías viven hoy una versatilidad funcional y no su ocaso".

domingo, 29 de enero de 2012

sábado, 28 de enero de 2012

viernes, 27 de enero de 2012

lunes, 23 de enero de 2012

domingo, 22 de enero de 2012

sábado, 21 de enero de 2012

Ángulo muerto de En busca de un final lírico

La señora Aguirre glosada por Boris Izaguirre.
PD: La señora Margaret glosada por Manuel Vicent.
La siguiente es la Merkel, pero para qué perder más el tiempo.

"Algunos nacen estúpidos, otros alcanzan el estado de estupidez, y hay individuos a quienes la estupidez se les adhiere. Pero la mayoría son estúpidos no por influencia de sus antepasados o de sus contemporáneos. Es el resultado de un duro esfuerzo personal. Hacen el papel del tonto. En realidad, algunos sobresalen y hacen el tonto cabal y perfecto. Naturalmente, son los últimos en saberlo, y uno se resiste a ponerlos sobre aviso, pues la ignorancia de la estupidez equivale a la bienaventuranza"
Paul Tabori (1908-1974)
DDOOSS
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jueves, 19 de enero de 2012

En busca de un final lírico (211)


"Homenaje a Marcel Proust"

Danzaban todos pero estaban muertos,
sus máscaras fingían las vidas clausuradas,
amortizadas en la nada umbría.
Máscaras --Arlequines, Pierrots, Polichinelas,
Colombinas--, disfraces, falsedades.
Adiós, adiós, hubiera habido que decirles,
adiós, adiós y para siempre.
Pero no había lugar a los engaños:
las calaveras se exhibían
en los engolados disfraces,
apenas si velaban
las dentaduras postizas,
sin rubor se asomaban
a las pelucas grises
y se insinuaban eficaces
en las manos de cera transparentes,
habitadas de azules abanicos
que surtían un aire amarillento
y helado.
...............La orquesta
decía el triunfo de los madrigales,
el rumor inconsútil de las faldas de seda
y el movimiento leve de rizos y de bucles.
Pero otra música sonaba,
rebotaba en los muros ya marchitos
y lloraba las llagas siempre abiertas
del perseguido amor, esa verdad
de los amantes descarriados.

Y muy pocos sabían escuchar
aquella música discreta.

Muy pocos, sí, mas es lo cierto,
las músicas sonaban duplicadas,
leves valses de luna, oscuros réquiem,
y ducados, condados, baronías
contemplaban la oscura ceremonia
del tiempo consumado,
como el aire cruel
de los azules abanicos.

Con el amanecer,
en nada concluidos los telones
y las sombras copando las butacas,
la luz restaurará la falsa historia
de los muertos aquellos
y el paisaje real que transitaban:
el cementerio, sí,
el salón genuino de cristales sin vaho,
donde la luna cumple con sus consumaciones,
y borra laboriosa,
las altas inscripciones de la piedra,
la piedra tan enfática y mentida,
la piedra, carne de los grandes ídolos,
decidida agonista de la muerte
con escudos, banderas y linajes.

Emblemas o ficciones de la historia,
mascarada de las suplantaciones,
pasto fértil de años y de siglos.

Poemas del amor oscuro

miércoles, 18 de enero de 2012

En busca de un final lírico (210)

Esto era una vez un Cuentecito muy pequeño, muy pequeño, que no levantaba más que dos líneas del suelo: “Érase una vez...” y “Fin”.

José Antonio Millán: C: El pequeño libro que aún no tenía nombre

martes, 17 de enero de 2012

sábado, 14 de enero de 2012

"Soy un soñador. La mitad del ser humano es sueño. O más. El hombre se muere, lo matan, cuando deja de soñar".

viernes, 13 de enero de 2012

martes, 10 de enero de 2012

viernes, 6 de enero de 2012

En busca de un final lírico (208)

Quizás fuese el olvidado Julio Cerón quien dejó caer aquello de que “La verdad siempre resplandece al final, cuando ya se ha ido todo el mundo.” Ahora el gran David Foster Wallace ("El rey pálido, página 121, traduce Javier Calvo, edita Mondadori, primera edición), en una página memorablemente perdida/recuperada, versionea esa idea sin saberlo, de una manera americana (esto último a lo mejor no sé qué es, pero queda muy chulo decirlo, pero queda muy cool escribirlo):

"917229047
- Se me ocurrió la idea de escribir una obra de teatro. Nuestra madrastra siempre iba al teatro, siempre nos estaba arrastrando a todos al centro cívico para ver las sesiones matinales del fin de semana. Así que llegué a ser un experto en teatro. Pero a lo que iba, mi obra, porque todo el mundo, la familia, los colegas del campo de golf, me pedía que le diera una idea de qué trataba... Tenía que ser una obra completamente realista, fiel a la vida real. Sería imposible de representar, ahí estaba parte de la gracia. Se lo cuento para que se haga una idea. La idea es que un pasapáginas, un examinador de a pie, está sentado revisando formularios 1040 y retenciones y formularios W-2 y 1099 presentados por duplicado y todo eso. El decorado es completamente austero y minimalista: no hay nada que ver salvo al pasapáginas, que no se mueve salvo para pasar una página de vez en cuando o hacer una anotación en su cuaderno. No es una mesa Calambre, es un escritorio normal, o sea que vemos al tipo. Pero eso es todo. Al principio tenía un reloj detrás, pero lo quité. El tío está ahí sentado y el tiempo va pasando y pasando hasta que el público se aburre más y más y se pone nervioso y por fin empieza a marcharse, al pricipios solamente unos pocos y por fin todo el público, comentando en voz baja lo aburrida y malísima que es la obra. Y después, en cuanto todo el público se ha marchado, ya puede empezar la acción de la obra. Esa era la idea; se la conté a mi madrastra y le dije que iba a ser una obra realista. El problema es que nunca pude decidir qué pasaba después, si es que pasaba algo, en caso de ser una obra realista. Eso les digo. Es la única forma de explicarlo."