martes, 25 de septiembre de 2012

En busca de un final lírico (233)

Artículos, artículos, artículos. Una forma de autodestrucción. He vuelto a hacer artículos, cientos, miles de artículos. Los artículos, primero, fueron mi procedimiento para irme autoestructurando. Eran una construcción piedra a piedra, paso a paso, el hacerse un nombre, un hombre y una vida, día a día, palabra a palabra.
Francisco Umbral: Mortal y Rosa
Barcelona.Destino, 1975, p. 186.


Pienso que el escritor debe ser desesperadamente autobiográfico. Que lo es siempre, quiera o no. Escribir es hacer estrip—tease sin música y por poco dinero.

(El Norte de Castilla, 8—VI—1967)

No se escribe para nadie. Se escribe para uno mismo. Para ponerse en claro por dentro. Para filinarse el alma. Yo escribo para saber qué es lo que pienso de mí. Por eso, volver a escribir es volver a vivir.Volver a ponerse en camino -jubiloso camino- de la muerte.


(El Norte de Castilla, 28—V—l967)



Escribo sobre mi porque soy la persona que tengo más a mano, el desconocido que tengo más cerca; es lo mismo que decía Manuel Azaña: ‘Escribo sobre mí porque soy el español que tengo más a mano’. Estoy completamente de acuerdo con esta frase. No lo hago por egotismo, la vida de cualquiera es riquísima y está llena de matices... por ejemplo, Proust tiene sus páginas más hermosas dedicadas a su criada... En el fondo todos los escritores hablan sobre sí mismos,lo que ocurre es que unos ponen más máscaras que otros. Yo me puedo inventar historias fabulosas pero es que me aburren, a mí lo que me interesa es explicarme mi vida, narrarla, profundizar en ella, porque estoy convencido de que pronfundizando en un hombre profundizas en toda la humanidad.

(Entrevista personal con el autor, Majadahonda 26—1—1992)


miércoles, 19 de septiembre de 2012

En busca de un final lírico (232)

"El lunes pienso cambiarlos a todos, el miércoles, que cuatro pueden repetir, el viernes, que quizá repitan siete, y el domingo acabo poniendo a los mismos once cabroncetes"
 
Reflexión de Toshack acerca de la alineación de su equipo de fútbol

martes, 18 de septiembre de 2012

En busca de un final lírico (231)

Estoy oyendo la radio, mientras trabajo, llevo haciéndolo algún tiempo, también tengo la televisión encendida, sin sonido, soy un hombre sometido a una dispersión moderada, están poniendo imágenes de actrices famosas, Audrey se llama una, también aparece, no sé por qué, el Hitler, una niña que se convierte en una joven que se transforma en una anciana, mapas y soldados, besos y bailes, aviones entre la niebla, sacan leyendas escritas en alemán, trenes míticos, otros aviones lanzan bombas sobre unas ciudades antiguas, niños rapados al cero comen empuñando la cuchara con toda la mano, mujeres posan y  el fotógrafo capta su fulgor, también aparece Mónaco, con su lujo,  colas de salida del metro, la actriz se corta el pelo en directo, va en camisón y luego se sube a una moto, "prepara la vuelta a la Universidad con lo último en tecnología, sólo hasta el 27 de septiembre" dice la radio, y empieza nuestra protagonista a pronunciar un discurso, parece que le han dado un premio, pero no me he enterado bien, mis piernas están achicharradas de picotazos de mosquitos, he enchufado un antisecticida eléctrico para inhibirlos, hablan de deportes y nuestra actriz sigue en la tele, ahora mientras hacía una película del oeste, acaricia el rostro de un caballo blanco con una mano que es una lejanía infinita, como si estuviera acariciando el rostro de su primer amor adolescente, me gustan las actrices en sus vidas fingidas, pero en sus vidas menos fingidas me decepcionan, claro, que yo en mi vida menos fingida me decepciono engañosamente más, menudo consuelo, esta noche voy a acabar con todos ellos.