domingo, 28 de octubre de 2012

los sillines de las bicis

 
(foto sorpresa aparecida cuando buscaba otra cosa, pero nunca se sabe, a lo mejor el buscador me lee el subconsciente/conscientísimo)

enhiesto y esbelto el sillín
sobre su torre de acero hueco
querían que dejara de hacerme el sueco
apoyado en aquel muelle cojín
 
caía la tarde con su cabellera rubia
como una niebla amarilla sobre la alfombra del día
 
no sabía qué hacer, estaba aburrido,
convalecía, así mi cicatriz me lo decía
 
qué suave desparpajo el de aquel duro badajo (lo sé, muy bajo)
qué alegría tan sincera después de aquella prueba
qué delicia sinfín mientras todo me hacía tilín
 
oh cuero anatómico y negro
oh izado y muelle asiento/escarmiento
 
allí me subí para siempre a practicar spínning
qué digo, aireado ciclíning

sábado, 20 de octubre de 2012

los bolardos nocturnos

 

los metales nocturnos brillaban un poco pardos
después de la retirada del manto del día
estaba en ese momento comiéndome unos anacardos
me había distraído considerablemente desde el mediodía 

todo lo que se me ocurría no pasaba de unos cardos
todo me picaba debajo de los leotardos
nunca supe de dónde venía la luz de aquellos leonardos
quizás de perdidos momentos intensos entre leopardos
 
¿de dónde brotaban, entonces, todos aquellos retardos? 

nunca lo sospeché, lo juro, simpaticardos, 

hasta que me topé con estos estupendos bolardos

 
Más (nada que ver con Mas)